Sierra de Camarolos

CERRO DE LA CRUZ DE CAMAROLOS

La Cruz de Camarolos se encuentra en la localidad de Villanueva del Rosario (Málaga), en pleno Arco Calizo Central. El ascenso a sus dos picos es una de las excursiones más bonitas que pueden hacerse en la provincia. La dificultad es el terreno, muy pedregoso en algunos tramos. Pero las magníficas vistas y el recorrido en sí bien merecen la pena.
El perfil del itinerario con datos GPS de localización lo podéis ver y descargar en este enlace. Las fotos podéis verlas en este otro enlace. Si os queréis descargar este documento en formato pdf podéis hacerlo aquí.


ACCESO: Por la autovía de Málaga a Granada se toma el desvío hacia Villanueva del Rosario y antes de cruzar el segundo puente que hay a la entrada del pueblo se toma la avenida de la derecha que nos lleva a un cruce al lado de un Parque infantil donde está indicado el acceso a los Llanos de Hondonero, observatorio de aves y ermita de la Virgen del Rosario. Este carril asfaltado nos lleva en 1,1 km hasta la ermita (800 m de altitud) frente a la cual hay un  mirador con bancos para sentarse donde se puede disfrutar de bonitas vistas de la sierra.                       
Continuando el carril, siguiendo las indicaciones del Llano Hondonero, tras 2,2 km  llegamos hasta un cruce con un carril más estrecho que sale a la derecha con un cartel indicativo del Tajo de la Madera, impresionante formación geológica  que queda a nuestra derecha al fondo. Ahí en el cruce dejamos los vehículos pues hay un ensanchamiento apropiado (hito 1). Esta zona se llama Llano de Hondonero. El Chamizo (1.641 m), cumbre más alta de estas sierras, destaca al frente.




                         
ITINERARIO:
Empezamos a caminar por el carril citado que sale a nuestra derecha con un pinar al fondo y el Tajo de la Madera como referencia. Como hemos hecho la ruta en marzo los almendros están en flor. La pista, que suele estar embarrada y en mal estado, pronto empieza a ganar en pendiente por el pinar (hito 2). Tiene una longitud de unos 1,2 km aproximadamente hasta llegar a una planicie. A nuestra izquierda vamos dejando al Chamizo mientras  atravesamos una portilla hacia el Oeste (hito 3) y el carril casi se va perdiendo. Llegamos al llano citado (hito 4) que está a unos 1.150 m de altitud. Se ve como un circo de calizas donde crecen majuelos, arces, acebuches… Ahora tenemos que dejar el carril, que sigue al Oeste, y nos dirigimos hacia la base de los paredones calizos que tenemos a nuestra izquierda. Nos guiarán unos olmos que quedan pegados a la pared y, un poco más adelante, también pegado al farallón rocoso, un refugio de pastores. También se podría haber seguido el carril un tramo más y atravesando una portilla (hito 14, a la vuelta) buscar entre las rocas el ascenso, pero nosotros hemos buscado el camino por los roquedos pegados al farallón. Procuramos localizar un sendero casi invisible entre las rocas que nos irá llevando a la parte superior de la sierra. Sólo se trata de ir subiendo buscando la divisoria de aguas y tener vistas a la cara sur.
Llegamos arriba, a la divisoria de aguas (hito 5), y nos encontramos con un prado y una alambrada (hito 6) que nos corta el paso. Puede superarse sin mucha dificultad. El Realengo queda a nuestra derecha. Nosotros seguimos hacia el oeste en busca de unos tajos. Es complicado avanzar por las rocas, las vallas y la vegetación. Un poco más adelante topamos con un buen ejemplar de arce de Montpellier (Acer monspessulanum) (hito 7). Con los tajos a nuestra derecha y entre las vallas, vamos ascendiendo en dirección Oeste y acercándonos cada vez más a la cabecera del río Guadalmedina  (hito 8). En esta zona de regueros de agua vemos un nevero. Desde el nevero nos acercamos a la pared que queda a nuestra derecha e iniciamos el ascenso a la cumbre. Por este lado hay que trepar agarrándose a las rocas pero la subida es espectacular y los paisajes que se observan mientras subimos bien merecen la pena. Llegamos arriba y ya vemos las dos cumbres de la Cruz de Camarolos. Delante tenemos la más pequeña de las dos a la que nos encaminamos primero (hito 9). Desde aquí vemos Villanueva del Rosario, Villanueva del Trabuco y más lejos, Archidona. A continuación nos encaminamos a la cumbre sur (1444 m), la más picuda y la que tiene el vértice geodésico (hito 10). Tanto desde una como desde la otra las vistas son magníficas. Se ven gran parte de las sierras de la provincia de Málaga y de las cercanas Granada y Córdoba. Abajo la cabecera del río Guadalmedina.
Hasta aquí hemos tardado 2,30 horas con varias paradas. 




Después de disfrutar un buen rato del momento (y de la comida) empezamos a bajar, pero esta vez lo haremos por otro camino, por la cara norte, siguiendo unas vaguadas en busca de una pista que abandonamos esta mañana. La bajada hay que hacerla con cuidado pues hay muchas rocas. Poco a poco, teniendo cuidado en no perder la orientación, vamos atravesando pequeños bosquetes de majuelos y algunas dolinas (hito 11) y nos vamos acercando a la pista. Aquí podéis tomar dos opciones: ir buscando un tupido bosque de majuelos y arces que vemos abajo, casi al lado de la pista, o bien buscar entre la pared rocosa de la derecha según bajamos, las sendas que han ido haciendo las cabras. Esta segunda opción es más dificultosa pero más espectacular. Nosotros nos hemos dividido en dos grupos y hemos hecho ambas (en el track del GPS está indicada la segunda opción). En cualquiera de los dos casos llegaremos a una alambrada (hito 12) que superamos sin dificultad y al carril indicado (hito 13) que hay que tomarlo a la derecha y tras una breve subida veremos el prado donde nos encontrábamos esta mañana antes de iniciar el ascenso por la pared rocosa. Ya solo nos queda atravesar la portilla que mencionamos al principio (hito 14) y seguir la pista hasta los vehículos. La bajada se puede hacer en dos horas o menos.





                       

Tajo del Molino (Sierra de Teba)

El Tajo del Molino es uno de los sitios más espectaculares que podemos recorrer en la provincia de Málaga. Se accede a su comienzo desde la carretera que enlaza Teba y Campillos, aproximadamente a 3 km del cruce con la A-357, bajo el puente que hay en el arroyo de la Venta. Ahí se dejan los vehículos y se comienza a andar por una senda pedregosa que sube por la izquierda del cauce según el sentido de la marcha. Tras unos centenares de metros tenemos que descender y cruzar el cauce saltando entre las rocas pasando a la orilla derecha que ya no dejaremos hasta el final del tajo. Nos encontraremos con varias cuevas en las impresionantes paredes calizas y con las ruinas de un molino harinero que también sirvió como venta (de ahí el nombre del arroyo y el nombre del Tajo). En las ruinas del molino aún se conservan algunas muelas y los restos de las turbinas por donde entraba el agua.
Seguimos por la pedregosa senda que hay encima de las ruinas del molino hasta el final del Tajo. Aquí cambiaremos de dirección hacia nuestra derecha y tendremos que buscar unas sendas ascendentes que nos vayan llevando a la parte alta de la mejor forma posible. La mejor ruta es seguir una amplia vaguada e irnos acercando de nuevo al tajo, ahora por su parte alta. Llegaremos a una explanada desde donde hay una vista magnífica de los embalses del Guadalteba y del Guadalhorce y de las montañas cercanas. Desde aquí se puede seguir hacia el llamado Castillón de Peñarrubia (o de Teba) pero nosotros seguiremos por el borde del tajo en sentido contrario al que traíamos por el arroyo hasta que encontremos algunas sendas de cabras que van descendiendo hacia una pista de tierra que llevaba a una antigua cantera y que se ve perfectamente desde arriba. También se ve la carretera hacia la que nos encaminaremos procurando tomar las sendas que no desembocan en el terreno cultivado bajo la sierra. Para ello bordearemos lo más posible la parte pedregosa de la sierra alejándonos de los cultivos y dirigiéndonos hacia la pista de tierra que al fin desembocará en la carretera casi al lado del puente donde hemos dejado los vehiculos.
Si queréis completar el recorrido, muy cerca, tomando la dirección hacia la A-357, y ya casi en el cruce con ella, hay una indicación para subir a un observatorio de aves y a un punto de interés geológico. En apenas 200 m desde el pequeño aparcamiento donde se dejan los vehículos se sube hasta un observatorio frente a una enorme pared caliza. Ahí podréis observar las buitreras y el planear de los buitres y las chovas. En la pared hay una bonita cueva.
El recorrido circular por el Tajo del Molino lo podéis ver y descargar en este enlace. Y la galería de fotos de la excursión la podéis ver en este otro enlace.








Cañada del Lobo (Sierra de Torremolinos)

Pocos esperan que al lado de la playa haya una sierra tan espectacular como la que hoy os presentamos. La ruta que puede hacerse para conocerla mejor parte de las cercanías de la antigua cantera abandonada que hay a la derecha de la carretera que lleva a la nueva cantera, al lado del pinar de Los Manantiales. Tomamos un sendero entre cascajos (la cantera abandonada queda a nuestra derecha) y vamos buscando el cauce del arroyo de la Fuente de la Higuera (conocido como el arroyo del Cañuelo). Seguimos el cauce ascendiendo entre vegetación de tipo mediterráneo. En las laderas se aprecian restos de lo que tuvo que ser esta zona (restos de murallas que rodean antiguos huertos, hoy abandonados). El cauce lo podemos seguir tanto por su derecha como por su izquierda, en sentido ascendente. En ambos casos llegará un momento en que tenemos que ascender más pendiente hasta llegar al puerto de las Palomas, cruce con el sendero SL A-50. Desde ahí tomaremos dirección sudoeste para atravesar el llano de los Pajaritos (nos orientaremos bien pues hay que pasar por debajo de unas antenas). Poco después ya estamos en el refugio y albergue de la Cañada del Lobo desde cuyo mirador hay una vista magnífica de la costa y del bosque. Para descender hay un sendero que parte del camino del mirador (un poco tapado, hay que buscarlo) a la derecha y va descendiendo bruscamente hasta llegar a un pinar donde ya es fácil orientarse pues vemos las nuevas canteras que hemos citado anteriormente. En los desvíos hay que tomar siempre a la izquierda para no adentrarnos en la sierra. Pronto llegamos a la carretera de la cantera y cerramos el itinerario.
Podéis ver el perfil del recorrido y los puntos más señalados de la ruta en este enlace. Y una galería de fotos del recorrido también podéis verla en este otro enlace.




Por los castaños del Genal


PARAUTA-IGUALEJA
Por los castañares del Genal

Esta ruta puede hacerse tanto por el sendero PR-A222 como por el sendero PR-A226. En el primer caso, hay que hacer parte del recorrido sin indicaciones de ningún tipo. En el segundo caso el sendero está indicado. Nosotros hemos elegido el primer caso pues nuestra intención era hacer un recorrido circular (ida y vuelta por diferente sitio) pero la confusión en las direcciones de los carriles por falta de indicaciones y el hecho de que al caer la tarde acechaba mal tiempo y pronta oscuridad nos hicieron desistir de tal intención y solamente hicimos a pie el recorrido Parauta-Igualeja.
Si queréis acceder a una galería completa de fotos del recorrido pulsad en este enlace. Si queréis acceder al track de la ruta (he mantenido las equivocaciones que cometimos para ayudar a otros senderistas “despistados”), pulsad aquí. Si queréis acceder a este documento en formato pdf pulsad aquí.

POR EL SENDERO PR A-222
En Parauta buscamos la calle Salvador Márquez. Aquí empezamos la ruta siguiendo las indicaciones del sendero PR A-222 de Parauta a Cartajima, aunque no llegaremos a este último pueblo. Llama la atención “La Fuentezuela”, en la umbría del arroyo, pero visible desde el lugar de partida. Se accede a ella por una vereda situada a nuestra derecha. El sendero va descendiendo entre bosques de castaños. A nuestra derecha se ve el pueblo de Cartajima y el paraje de Los Riscos. También podemos observar los tajos del Moro del cancho Almola o Armola, y Jarastepar. Apenas recorridos 200 m encontramos a nuestra izquierda otra fuente, la fuente de Abajo, y un poco más abajo una bifurcación en la que tomaremos el sendero de la derecha. Nuestro próximo hito es un cruce donde tomaremos también el camino de la derecha. 


A media ladera nos encontramos un nuevo cruce y esta vez tomaremos el camino de la izquierda. En continua bajada nos vamos aproximando al valle donde confluyen los arroyos. Nos acercamos al arroyo del Nacimiento y en un recodo del camino, a la derecha, pasamos por las ruinas del Molino del Real, donde crecen algunos árboles frutales. A escasos metros vadearemos el arroyo Algorma (arroyo del Riachuelo en otros textos) que un poco más adelante confluye con el arroyo de los Granaos para formar el río del Nacimiento, afluente del Genal.


Llegamos a una bifurcación donde hay un pequeño huerto. Tendremos que girar a la izquierda, hacia Igualeja, pues a la derecha iríamos hacia Cartajima. Este es un sitio donde nos despistamos al principio pues no existen indicaciones. Un lugareño nos indicó que no sabía bien donde hay que retomar el sendero, que se ha perdió en sus primeros metros, así que seguimos un poco por el carril terrizo que ahora empieza a ascender hacia Cartajima y pronto nos dimos cuenta que teníamos que volver al cruce de los arroyos (las equivocaciones de la ruta van incluidas en el track que acompaña a este texto para evitar que otros senderistas puedan equivocarse pues a lo largo de la ruta nos encontramos con bastantes personas que iban totalmente despistadas).
De nuevo en los arroyos, y ahora siguiendo las instrucciones que nos dio otra persona, buscamos una senda que se encuentra al otro lado de los dos arroyos que nos encontramos ahora bajando. Hay que prestar atención pues la senda se ve bien pero puede pasar desapercibida ya que para encontrarla es necesario andar un poco paralelos al arroyo en la dirección de la corriente. Una vez que la veamos observaremos que nos lleva a la ladera de enfrente y hay que empezar a subir campo a través bajo el bosque de castaños. Como referencia tomamos una pequeña casa hacia dónde va a parar la senda. Una vez en la casa solamente hay que seguir por el sendero aunque podemos cortar por la ladera de vez en cuando sin perderlo de vista. La subida es empinada y llegamos por fin a la pista más ancha que hay que seguir hacia la izquierda.



Ya cerca de Igualeja se abre el paisaje y veremos las torretas de alta tensión. Pasamos algunos cruces en los que hay que prestar cuidado para no despistarse. Concretamente, cuando estemos bajo las torretas, hay que seguir el sendero hacia la izquierda (a la derecha también es posible ir hacia Igualeja pero puede haber más confusión; en el track he dejado grabada nuestra equivocación pues nos fuimos en un principio a la derecha). Seguimos el carril y pronto encontraremos una senda que sale a nuestra derecha señalada con dos hierros verticales y asfaltada en su comienzo. Hay que dejar de lado las restantes sendas que nos encontremos hasta llegar aquí. Tomamos esa senda descendente que va acercándonos a Igualeja pasando por numerosos huertos, casas de campo, corrales… Se va viendo Igualeja y los cerros de la Cruz y Cascajares detrás. Entramos por la calle La Tetona y nos encaminamos hacia el nacimiento del Genal.



Durante todo el trayecto hemos podido observar, además de los fantásticos castaños, durillos (Viburnum tinus), majuelos (Crataegus monogyna), zumaques (Rhus coriaria), madroños (Arbutus unedo), caquis (Dyospiros kaki), cuesco de lobo (Lycoperdum perlatum), etc.

Subida al Lucero o Raspón de los Moriscos

    
SUBIDA AL LUCERO O RASPÓN DE LOS MORISCOS

Se trata sin duda de una de las rutas más interesantes y espectaculares de la sierra de Almijara, en el límite entre Granada y Málaga. La galería completa de fotos de la ruta la podéis ver y descargar en este enlace.
Esta entrada del blog la podéis descargar completa con fotos incrustadas y en formato pdf en este enlace.

ACCESO: Lo mejor es ir al pueblo de Canillas de Albaida (Málaga) y justo al comienzo del pueblo viniendo desde Cómpeta, veremos a la derecha un carril asfaltado que indica “Ermita de Santa Ana”, “Carril de Circunvalación”, “Zona recreativa Fábrica de la Luz”.



ITINERARIO: El itinerario completo lo podéis ver y descargar en este enlace (con datos GPS de localización). Partiendo del mencionado carril asfaltado (hito 1, 575 m, N36 50.618 W3 59.082), que se inicia en el km 0 de la carretera A-7207, subimos hasta la Ermita de Santa Ana  dejándola a nuestras espaldas. Al frente, al lado de una fuente, veremos una bifurcación (hito 2, 627 m, N36 50.833 W3 59.094). El carril que asciende a la derecha lo dejaremos y tomaremos el que desciende a la izquierda que indica “Zona recreativa Fábrica de la Luz”. Seguiremos ese carril pero no habremos de llegar al área recreativa pues antes tomaremos otro carril, también asfaltado, que sube a la derecha y que está después de un cartel indicativo del Parque Natural (hito 3; 635 m; 1,8 km desde el inicio; N36 50.986 W3 58.478).
                         
Continuamos ascendiendo por este carril en buen estado hasta que, al llegar a una pronunciada curva a la derecha, veremos al frente un carril de tierra que se adentra en la sierra (hito 4; 700 m; 2,4 km desde el inicio; N36 50.945 W3 58.083). Este carril es el que hay que tomar pero está en mal estado por lo que no es aconsejable para vehículos bajos pues hay muchos baches y piedras sueltas, además de algunos pasos estrechos. Paradójicamente en su inicio hay un cartel que indica “Proyecto de mantenimiento de caminos en el Parque Natural…”. Lo seguiremos y a unos 3 km desde su comienzo encontraremos a nuestra izquierda la casa forestal Buenavista (hito 5; 878 m; 5,5 km desde el inicio; N36 51.435 W3 57.781). En esta zona es fácil hallar mármoles fuertemente meteorizados.
                         
El carril mejora algo pero no hay que ilusionarse pues pronto vuelve a empeorar y tendremos que sortear muchas rocas desprendidas por el camino, pequeños arroyos (secos o con agua) y baches.
Más adelante veremos a nuestra derecha una fuente con alberca que suele llevar agua (hito 6; 937 m; 7,2 km desde el inicio; N36 51.700 W3 57.399). El paisaje se vuelve agreste con numerosas formaciones de mármoles y vistas excepcionales a las cumbres vecinas. Aún falta un buen tramo hasta llegar a Puerto Blanquillo (hito 7; 1210 m; 12, 1 km desde el inicio; N36 52.127 W3 55.644). Su nombre quizás se deba al color blanquecino que domina el entorno debido a los mármoles astillados (milonitizados). Aquí dejaremos los vehículos y comenzaremos el camino a pie.
                         
Tramo a pie: En la misma curva del puerto sube el sendero (indicado con estaca y flecha de color blanco) entre mármoles grisáceos con vegetación de aulagas, lavandas, romeros, jaras, oréganos… es decir vegetación típicamente mediterránea. Queda a nuestra derecha el Cerro de los Frailes. En 1 km se supera un desnivel de 200 m llegando al Puerto de Cómpeta pero para llegar hasta aquí hay dos alternativas: nosotros hemos subido atravesando totalmente el pinar sin hacer caso de la señal que indica “A la cantera” (esta es la segunda alternativa y nuestra ruta de vuelta). Así pues subimos el pinar (resbaladizo por las acículas sueltas de los pinos) y llegamos a un cortafuego (hito 8; 1460 m; 13,3 km desde el inicio; N36 52.521 W3 55.378) donde es conveniente reposar un poco después de la fuerte subida y así contemplaremos mejor la montaña piramidal del Lucero, fácilmente reconocible por el refugio que hay en la cima, y las montañas de los alrededores, con unas vistas magníficas. La vista la estropea la enorme cantera que tenemos al frente, de mármoles denominados “blanco ibérico” aunque el nombre puede llevar a engaño pues su aspecto es veteado en negro, aunque blancos en su mayor parte. Son mármoles muy apreciados por su excelente calidad. La cantera se denomina “El Macho”.
       
Descendiendo un poco por el cortafuego en dirección a la cantera nos topamos con el cartel que indica “Puerto de Cómpeta” (hito 9; 1408 m; 13,5 km desde el inicio; N36 52.425 W3 55.341). Este es un importante paso de montaña que representa la división natural entre las sierras de Tejeda y Almijara y límite provincial entre Málaga (que abandonamos a partir de ahora) y Granada, donde nos adentramos ya. En las laderas de la cantera observaremos el relieve cortante de los mármoles. Bordeamos la cantera bajando hacia una casa donde guardan los instrumentos de trabajo de la cantera y siguiendo el carril descendente llegaremos muy pronto a un cruce de carriles. Hay que bajar por la derecha (indicado como 300 m al Puerto de Cómpeta y 750 m al sendero Raspón de los moriscos) y dejamos el carril de enfrente. Como el cartel indicador queda a las espaldas del senderista, hay que ir atentos y veremos a nuestra derecha unos buenos ejemplares de olmos justo donde hay que desviarse (hito 10; 1380 m; 13,8 km desde el inicio; N36 52.527 W3 55.214). Esta zona es fácilmente encharcable por lo que es normal que podáis ver alguna que otra charca llena de ranas y con lentejas de agua, rodeada de una exuberante vegetación a base de escaramujos y otras plantas hidrófilas.                          
                         
Descendemos por el carril unos 750 m y nos encontramos con un cartel del Parque Natural que nos indica el comienzo del sendero al Raspón de los Moriscos o Lucero (hito 11; 1330 m; 14,5 km desde el inicio; N36 52.493 W3 54.832). Cruzamos el arroyo y el sendero se estrecha. Entre repechones y tramos menos empinados va subiendo entre mármoles fuertemente astillados por la meteorización (milinitas), que originan en el terreno una arena parecida a la de la playa (arenas sacaroideas). Esta arena se vendía antiguamente para limpiar los utensilios de cocina.
                         
La senda sube por la ladera de los cerros de la Mota. Ya han desaparecido los frondosos pinares que veíamos en los alrededores de la cantera aunque en la zona alta de este tramo empiezan a aparecer ejemplares sueltos de pino resinero, acompañados de sabinas, rascaviejas, aulagas, tomillos, salvias… La subida es espectacular y al pasar un par de collados (hito 12; 1440 m; 15,2 km desde el inicio; N36 52.376 W3 54.384) y llegar al denominado Collado de la Mota (hito 13; 1530 m; 15,9 km desde el inicio; N36 52.126 W3 54.036) vemos en todo su esplendor la cumbre del Lucero, a la izquierda, y la del Lucerillo, a la derecha. Es una zona muy ventosa como reflejan las ramas de algunos árboles con el denominado “aspecto o efecto  bandera”. Desde aquí se observa el mar y el pantano Los Bermejales.
                        
El camino continua serpenteando por una ladera norte hasta llegar al último tramo que es el de mayor pendiente. La llegada a la cumbre del Lucero (hito 14; 1779 m; 17,3 km desde el inicio; N36 52.058 W3 53.424) es espectacular por las fantásticas vistas al mar y a los picos de la sierra Almijara. En lo alto hay un antiguo cuartelillo de la Guardia Civil en ruinas que parece que servía de vigilancia de los “maquis” que tenían en el cercano cerro del Cisne (al sur del Lucero) su refugio principal.

La vuelta la hacemos por el mismo camino pero en el Puerto de Cómpeta tomamos el carril del arroyo descendente y no el del cortafuego. Esta opción es algo más corta pero en el arroyo hay más pendiente que en el pinar que cruzamos esta mañana.
                         
Ya sólo nos queda hacer un descanso reparador en Canillas y volver a casa. En el carril desde Puerto Blanquillo a Canillas ahora queda a nuestra derecha la Cueva del Agua, que podremos ver abajo en el fondo de una pared rocosa.


Esta entrada la podéis descargar completa (en formato pdf) con las fotos incrustadas en este enlace.

Peñón de los Enamorados (circular)

PLATAFORMA DE PUERTO SAUCILLO AL PEÑÓN DE LOS ENAMORADOS (Circular)


Este itinerario, un clásico de las Sierra de las Nieves, destaca por su alto valor paisajístico y ecológico pues atravesamos zonas de un gran interés natural. Una galería de fotos de la ruta podéis ver y descargar aquí. El itinerario completo (con datos GPS de localización y perfil topográfico) podéis verlo y descargarlo aquí.


ACCESO: Se accede desde Yunquera por el carril que parte de la torre vigía de la localidad y se adentra en el Parque Natural. Este carril es de tierra o asfalto en algún tramo y es perfecto para transitar por él en bicicleta o vehículo normal. Ascendiendo por él llegaremos en 4,5 km a una cancela metálica que se suele cerrar en los meses de verano. Caso de encontrarla cerrada hay que dejar ahí los vehículos (el carril es estrecho para dejar varios vehículos aunque un poco antes de llegar a la cancela hay un ensanchamiento donde caben 4-5 vehículos).

ITINERARIO: Nuestro itinerario a pie empieza en la cancela (hito 1, 965 m, N36 43.356 W4 57.491966). Seguiremos ascendiendo por el carril hasta que un poco más adelante encontraremos una bifurcación (hito 2, 1060 m, N36 43.370 W4 57.635). Nosotros seguimos a la derecha en dirección a la plataforma o mirador del Puerto Saucillo. El carril de la izquierda llevaría a otra plataforma o mirador, el de Luis Ceballos llamado también mirador del Caucón, y posteriormente al Tajo La Caína.

En este tramo de pista encontramos ya los primeros pinsapos (Abies pinsapo Boiss.), bastante bien conservados. A pesar de que esta ruta la hemos realizado a finales de septiembre, los pinsapos están en plena floración, con las flores masculinas de color rojizo oscuro en la parte baja del árbol (lo normal es que estas inflorescencias aparezcan en primavera) y las femeninas, enhiestas, de color beige o marrón claro, en la parte superior. Éstas perduran todo el año aunque pierden las escamas y semillas y miden entre 10-15 cm. Las masculinas son más pequeñas pues alcanzan raramente los 10 mm.

 

La pista serpentea mientras sigue ascendiendo hacia el mirador de Puerto Saucillo (hito 3, 1200 m; 1, 7 km desde la cancela de inicio; N36 43.317 W4 57.908). Desde aquí la panorámica es magnífica y merece la pena parar un rato a observar. Nos fijaremos también en los carteles y postes indicadores para no confundir el itinerario.


Si nos ponemos de espaldas al mirador veremos dos caminos. Nosotros tomaremos la senda que sale a nuestra izquierda que asciende un poco. La senda que sale a la derecha descendiendo levemente será nuestro camino de vuelta y llevaría a la cañada de Bellina. Así pues tomamos la de la izquierda que está indicada como PR-A 351 Puerto Saucillo-Torrecilla (nombrada en los mapas como Camino de la Sierra de las Nieves) y en unos 200 m pasaremos cerca de una cueva (hito 4, 1222 m; N36 43.270 W4 58.009) que queda a nuestra izquierda un poco escondida por el denso pinsapar que nos da una sombra muy de agradecer en días calurosos.


Seguiremos por la senda atravesando el bonito bosque de pinsapos, pinos silvestres y pinos negros, siguiendo el cauce del arroyo Saucillo, hasta llegar a un cartel que nos señala un antiguo pozo de nieve (Pozo de Nieve de Yunquera) que queda a la izquierda del camino (hito 5, 1265 m; 2,8 km desde el inicio; N36 43.090 W4 58.271). Este tramo de la ruta tiene vistas magníficas al pinsapar que cubre la ladera de la derecha según el sentido de nuestra marcha.


Medio kilómetro más adelante llegaremos a un pilón llamado fuente de la Perdiz (seco salvo en época de lluvias). El bosque va clareando un poco y a medida que ascendemos nos vamos acercando a un mirador desde donde se aprecia una bonita vista de los picos de los alrededores, destacando especialmente las sierras Prieta y Cabrilla, dos moles calizas. Hay pequeñas sendas que salen de la senda principal y las desecharemos continuando la que traíamos que va bordeando el cerro del Picacho (que queda a nuestra izquierda). En el mirador (hito 6; 1425 m; 3,7 km desde el inicio; N36 42.728 W4 58.838), que en realidad es una pequeña explanada, podremos descansar un rato mientras disfrutamos del paisaje. Cerca podemos ver un magnífico ejemplar de pinsapo.


La senda sigue en dirección oeste y posteriormente cambia al sur para continuar hacia el noroeste mientras asciende hacia el Puerto del Cuco bordeando la Peña del Cuco.  En menos de un km desde el mirador anterior hemos llegado al puerto donde hay una atalaya magnífica para volver a recrearse con el paisaje (hito 7; 1575 m; 4,5 km desde el inicio; N36 42.775 W4 59.173).


Llegando al puerto empiezan a escasear los pinsapos que van siendo sustituidos por vegetación almohadillada, adaptada al viento y a las bajas temperaturas.


Seguimos la senda, que sigue en dirección oeste bordeando el Cerro del Cuco quedando éste a nuestra izquierda, hasta llegar a una zona de repoblación de quejigos y pinsapos en la zona conocida como Los Ventisqueros (hito 8; 1675 m; 5,5 km desde el inicio; N36 42.557 W4 59.801). Esta área está totalmente desprovista de vegetación arbórea.



La senda continúa variando un poco al suroeste. Debemos seguir de frente sin hacer caso de los caminos que vemos a los lados del principal, algunos muy poco marcados. Ya estamos viendo los farallones calizos del Peñón de los Enamorados. Sólo nos resta seguir la senda hasta la base del promontorio rocoso e intentar el ascenso al pico por la parte sur que parece la más asequible. Desde la cumbre del Peñón de los Enamorados (hito 9; 1775 m; 7,4 km desde el inicio; N36 42.309 W5 00.298) podréis ver la casi totalidad de las sierras de la provincia de Málaga (Cabrilla, Alcaparaín, Huma, Torcal, Chamizo, Tejeda y Almijara…) e incluso Sierra Nevada, el Peñón de Gibraltar y el Estrecho.


Decidimos descansar un rato al pie del Peñón (hito 10; 1720 m; 7,7 km desde el inicio; N36 42.223 W5 00.370) y recuperar fuerzas con unos exquisitos bocadillos. La zona es ideal para descansar un rato mientras admiramos el paisaje de alrededor con el pico Torrecilla casi a nuestro alcance (es un decir) y rodeados de pequeñas manchas de quejigos de buen porte y de diversa vegetación de altitud.


Si continuásemos el carril que traíamos hasta ahora seguiríamos hacia el pico Torrecilla pero nuestro objetivo es hacer una ruta circular y volver al Puerto Saucillo y posteriormente a los vehículos. Así pues desandamos unos pocos centenares de metros hasta la cota 1700, en la zona de repoblación, y veremos una senda poco marcada, ahora a nuestra izquierda, pero que no tiene pérdida pues observaremos un ejemplar de pinsapo solitario abajo en una vaguada hacia la que se encamina la senda. Nos saldremos pues del camino principal y tomaremos esa senda hacia el pinsapo solitario que se denomina Pinsapo de la Laguna o de la Gotera (hito 11, 9,2 km desde el inicio; 1663 m; N36 42.645 W5 00.143).


No es un árbol muy espectacular pero destaca por su soledad en una zona que se encharcará con frecuencia en época de lluvias (probablemente este pinsapo reciba ese nombre por tal hecho). La escasa vegetación de la zona es almohadillada.
La senda se vuelve pedregosa y es más dificultoso andar. Avanzamos continuando el descenso y la senda, poco marcada en algunos tramos, está resbaladiza por los trozos de roca sueltos. Hay que bajar con cuidado. Pronto llegamos al puerto de los Hornillos, con magníficas vistas.


Ahora la senda gira bruscamente hacia el sur y en pocos metros vuelve a tomar dirección noreste adentrándose en la espectacular Cañada de la Cuesta de los Hornillos, siguiendo el cauce del arroyo dejando a nuestra izquierda la Loma de la Chaparrera. Este es uno de los tramos más bonitos de toda la ruta. Disfrutadlo.


Cruzaremos el arroyo en más de una ocasión por lo que esta parte del itinerario será dificultoso hacerla cuando llueva. Llega un momento en que el arroyo toma dirección norte mientras que la senda se separa de él y va tomando dirección este hasta llegar a un pequeño bosque de nogales (hito 12, 1340 m; 12,6 km desde el inicio; N36 43.332 W4 58.633). Seguimos unos pocos metros más hasta un cruce de sendas. Nosotros hemos tomado la de la derecha, hacia el sur, señalada con flecha blanca, pero por la de la izquierda (más corta) se llega también al carril del Puerto de Bellina. Siguiendo por nuestra senda de la derecha pronto llegamos al cruce de senderos indicado como sendero de Puerto Bellina-Puerto Saucillo (hito 13, 1360 m; 13 km desde el inicio; N36 43.172 W4 58.672). Si siguiésemos de frente llegaríamos al carril que ascendíamos esta mañana mientras rodeábamos El Picacho acercándonos al mirador (hito 6), pero nosotros buscamos el mirador del Puerto del Saucillo por lo que seguimos a la izquierda (bien indicado) adentrándonos en un estupendo bosque de pinsapos hasta dar con un ejemplar magnífico, el pinsapo del Candelabro, llamado así por la disposición de sus ramas (hito 14, 1210 m; 14,2 km desde el inicio; N36 43.461 W4 58.107).


Solo nos queda continuar la senda hasta el mirador del Puerto Saucillo donde descansamos un rato y nos deleitamos de nuevo con el paisaje, ahora con diferente luz solar. Ya solo nos queda bajar por la pista asfaltada hasta los coches completando una ruta realmente magnífica y muy recomendable. Hemos hecho casi 17 km. Si la cancela no estuviese cerrada a los vehículos (lo cual sucede a partir del 31 de octubre según las últimas noticias de que disponemos) ahorraríamos 3,4 km entre ida y vuelta pues los coches pueden subir hasta el mirador del Puerto del Saucillo.

La tarde la terminamos en Yunquera frente a unos cafés, refrescos ¡y deliciosos pasteles!





















Rutas por Islandia

 En este enlace podéis encontrar todas las rutas que hice por Islandia en mi expediciòn del año 2013, con los correspondientes mapas y datos GPS de localización. Además podréis ver un cuaderno del viaje.